Dentro de pocos meses donde ahora vemos cemento y camiones tendremos un SPA con chorricos a presión de agua caliente y burbujicas que nos entretendrán en las tardes relajantes de un Zaragoza post Expo, maravillo.
No podremos ir a Cúbit a leer, pero podremos asomarnos a las piscinicas del Ebro, previo pago de una entrada suculenta.
Vivimos en lo mejorcico del mundo mundial.
